Día Mundial de la Alimentación: conmemoración que contrasta con las decisiones del Congreso
Nota de coyuntura No. 257 / por Paola Cano
En el marco del Día Mundial de la Alimentación 2026, Guatemala enfrenta una contradicción entre los compromisos de promover una alimentación saludable y las decisiones legislativas que postergan su avance. Tres días antes de esta conmemoración, el Congreso de la República retiró de su agenda la tercera lectura de la Iniciativa 5504, Ley de Promoción de Alimentación Saludable. ¿Qué debe prevalecer: los intereses comerciales o el derecho de la población a recibir información nutricional clara y veraz?

Fuente: El Observador con asistencia de IA.
El Día Mundial de la Alimentación e incoherencias alrededor
El 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una fecha proclamada en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con el propósito de sensibilizar a la población sobre el hambre, la malnutrición, y la necesidad de promover sistemas alimentarios más justos y sostenibles.
En 2026, el lema es“Innovar hoy para nutrir mañana”, una invitación a:
“(…) impulsar soluciones que fortalezcan los sistemas agroalimentarios, amplíe el acceso a una alimentación saludable y protejan los recursos naturales de los que dependerán las generaciones futuras”.
Sin embargo, en Guatemala, esta conmemoración coincidió con un acontecimiento que merece reflexión: apenas tres días antes, el 13 de octubre a las 14:00 horas, el Congreso de la República retiró de su agenda la tercera lectura de la Iniciativa 5504, Ley de Promoción de Alimentación Saludable.

A la izquierda, la Orden del Día que en su numeral 7, inciso b, contenía la discusión en tercer debate para aprobar la Ley de Promoción de Alimentación Saludable. A la derecha, la Orden del Día modificada y aprobada. Fuente: Congreso de la República.
El mismo día, en horas de la mañana, la embajada de Estados Unidos emitió un texto en sus redes sociales indicando que el Legislativo “no debería encarecer aún más la vida de los guatemaltecos”, refiriéndose a la ley de etiquetado, pues impondría costos innecesarios en las empresas guatemaltecas y de Estados Unidos, y el precio elevaría el costo de la canasta básica, sin citar la responsabilidad estadounidense en la carestía de la vida a nivel mundial por la guerra desatada contra Irán, y su impacto en el transporte marítimo de carga y el precio de los combustibles.

Es más, el pronunciamiento estadounidense está basado en datos expuestos en una encuesta pagada por la Fundación Libertad y Desarrollo, presidida por el empresario industrial, Dionisio Gutiérrez Mayorga. Es ampliamente conocido que los industriales ligados a la Gremial de Alimentos y Bebidas son críticos y opositores de la ley de etiquetado, y se oponen a la misma porque impera el criterio de la máxima ganancia por encima de una alimentación saludable.
Innovar también significa prevenir
La innovación alimentaria no debe limitarse a desarrollar nuevas mercancías, mejorar los procesos industriales o ampliar los mercados. También debe contribuir a que la población tenga acceso a alimentos nutritivos, información comprensible, y condiciones que favorezcan decisiones saludables.
La producción y comercialización de alimentos procesados forma parte de los sistemas alimentarios modernos, pero no toda la comida tiene la misma composición ni los mismos efectos sobre la salud. Se deben distinguir los ultraprocesados, que son formulaciones industriales, envasados o empacados, con una larga lista de aditivos, conservantes, saborizantes, aglutinantes, realzadores de sabor, grasas trans, grandes cantidades de azúcar y sodio.
La evidencia científica muestra que el consumo frecuente de ultraprocesados se asocia con un mayor riesgo de mortalidad por obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, alzhéimer y determinados tipos de cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el exceso de azucares añadidos, sodio y grasas no saludables, y promover una alimentación variada que incluya frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y otras fuentes de nutrientes esenciales.
En este contexto, la malnutrición no puede entenderse únicamente como desnutrición. Guatemala enfrenta una doble carga: por un lado, la desnutrición y, por otro, el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas asociadas.
Por eso, combatir el hambre y la desnutrición exige políticas de protección social, acceso a alimentos suficientes y nutritivos, en un contexto en donde la educación nutricional es indispensable, pero no puede recaer exclusivamente en la responsabilidad individual. Las decisiones alimentarias están condicionadas por el precio, la disponibilidad, la publicidad y la información.

Una iniciativa de ocho años que sigue pendiente
La Iniciativa 5504, Promoción de Alimentación Saludable, fue presentada por el Frente Parlamentario contra el Hambre el 3 de octubre de 2018, pero con dictamen favorable hasta el segundo debate celebrado en febrero de 2024. Sin embargo, ocho años después de su presentación, la propuesta todavía no ha completado el trámite legislativo necesario para convertirse en ley.
La Iniciativa en mención propone varias acciones.
- Promoción de la educación nutricional, especialmente en la población infantil.
- Regulación de la publicidad y promoción dirigida a menores de 18 años de edad.
- Medidas regulatorias en los alimentos pre envasados a través de un sello de advertencia de exceso de sodio, azucares añadidos, grasa saturada, grasas trans y edulcorantes.
Por lo tanto, es una ley para regular las ventas extenuantes de las comidas ultraprocesadas, ya que se debe pagar el permiso de colocación de sellos de advertencia para que la población tenga la posibilidad de identificar las que son dañinas. De no cumplirse con estos sellos, el sector empresarial tendrá multas; además de ello, propone desarrollar una estrategia de educación alimentaria a realizar en conjunto con el Ministerio de Educación (MINEDUC), y se regulará la publicidad para evitar la promoción engañosa.
Lo que sucedió en el Legislativo
El pasado 13 de octubre de 2026, durante la sesión plenaria en la que estaba prevista la tercera lectura de la Iniciativa 5504, el diputado Elmer Palencia, jefe del bloque legislativo y secretario general del partido Valor, así como segundo vicepresidente de la actual Junta Directiva del Congreso de la República, propuso retirar la iniciativa de la agenda y planteó la necesidad de revisar su contenido, porque,
“(…) aunque el nombre suena bonito, el contenido y la aplicación no va con el enfoque y debe regresar a comisión del trabajo, para tener más tiempo para discutir”.
El diputado Jairo Flores, del partido Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS), aclaró que la ley no viene a generar procesos ni encarecer precios, porque aborda la prevención del aumento de obesidad y enfermedades crónicas degenerativas, y orienta a las madres a elegir mejor la alimentación para sus hijos. Sin embargo, Flores estuvo de acuerdo con generar una comisión de trabajo técnica para discutir del tema, donde se involucre a la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) y al Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP), para profundizar en los aspectos de la propuesta.
El problema es que la necesidad de revisar aspectos técnicos no debería convertirse en una razón para prolongar indefinidamente la discusión.
La sesión también dejó preguntas sobre el compromiso político con el tema. Según el recuento de la votación difundido sobre la jornada, 48 diputados y diputadas apoyaron retirar la iniciativa de la agenda y 25 votaron en contra; además, se reportó una elevada ausencia de legisladores —87 ausente—. Más allá de las diferencias entre bloques, una propuesta que lleva ocho años en discusión merece una deliberación responsable, y una explicación pública de las razones que impiden avanzar.
Los comunicados de apoyo a la Iniciativa 5504
Posteriormente, la SESAN emitió un comunicado el 16 de octubre, pasado para exhortar al Legislativo a avanzar con la aprobación de la ley, y argumentó que la salud de la población es un bien superior innegociable, a la vez que sostuvo que la regulación debe priorizar la protección de la población y la evidencia científica.

Fuente: https://x.com/SecretariaSESAN/status/2111131571541475364
También se pronunció el gremio de nutricionistas a través del Colegio de Farmacéuticos y Químicos de Guatemala (COFAQUI), que emitió un comunicado el mismo 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, explicando que la evidencia científica demuestra que una alimentación inadecuada es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles y, por lo tanto, hizo un llamado al Congreso de la República para que retome y apruebe la Iniciativa 5504.

¿Qué debería hacerse ahora?
El retiro de la iniciativa de la agenda no debe convertirse en otro capítulo de estancamiento legislativo. Las afirmaciones sobre aumentos en los precios de la canasta básica deben evaluarse con evidencia económica, no asumirse como una consecuencia o una amenaza para cargar a la población. Los intereses comerciales no pueden estar encima de la salud.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los costos iniciales del etiquetado serán una inversión por única vez en la sustitución de las placas que se necesitan para imprimir las etiquetas. Pueden utilizarse temporalmente pequeñas calcomanías adheridas a la etiqueta frontal, cuando ya se haya fabricado una gran cantidad de una mercancía con fechas de vencimiento a largo plazo.
Casi 40 países están utilizando etiquetado frontal, incluyendo Estados Unidos. Además, la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) se encuentra elaborando un reglamento regional de etiquetado frontal que estará listo a finales del presente año. Por lo tanto, la armonización regional con el Reglamento Técnico Centroamericano no es un problema. La búsqueda de reglas comunes debe avanzar sin perder de vista el objetivo de salud pública: que las personas reciban información clara, visible y veraz.
Las empresas con alimentos saludables no tienen nada que temer, la comida ultraprocesada que enferma, sí.
Innovar hoy para nutrir mañana también significa legislar con evidencia, prevenir antes de que aparezca la enfermedad y reconocer que la información nutricional es parte del derecho a la salud. Guatemala necesita que el Congreso de la República retome la discusión de la Iniciativa 5504 con rigor técnico, participación plural y voluntad política. La alimentación saludable no puede seguir esperando.

