El embajador de Estados Unidos nominado, sus nexos con Guatemala y la CICIG
Nota de coyuntura No. 205 / por Equipo de El Observador
El Senado de Estados Unidos realizó este 28 de abril, una audiencia que incluyó conocer al embajador nominado por parte de la administración de Donald Trump, para Guatemala. Se trata del abogado cubano-estadounidense, Juan José Rodríguez, quien ha tenido una relación con Guatemala por representar legalmente al grupo corporativo de Arturo Gutiérrez, en su litigio contra sus sobrinos Bosch-Gutiérrez de la Corporación Multi Inversiones (CMI). En su corta presentación y preguntas, Rodríguez fue cauto al hablar sobre la actual Fiscal General, Consuelo Porras Argueta, y su crítica a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), pero confirmó su nexo con ese grupo corporativo.

Juan Rodríguez durante la audiencia de nominación ante el Senado de Estados Unidos.
Foto recuperada en: https://www.foreign.senate.gov/hearings/nominations-04-28-2026
El pasado reciente del embajador nominado
La nominación de Juan José Rodríguez como embajador de Estados Unidos en Guatemala da indicios que, uno de sus intereses será el fomento de las relaciones comerciales y empresariales. Más allá de mostrarse a favor de la política establecida para Guatemala durante la administración de Donald Trump, relacionada a combatir el narcotráfico y bloquear la inmigración de indocumentados, más su compromiso de contribuir al fortalecimiento de las instituciones de justicia para combatir la corrupción, su pasado reciente en Guatemala presenta sus bemoles.
La conexión con Xela Enterprise Ltd., el grupo corporativo fundado por Juan Arturo Gutiérrez Gutiérrez, lo ubica como alguien con fuertes conexiones a sectores empresariales en Guatemala. Rodríguez puede resultar un tipo de estratega clave y socio comercial de ese grupo corporativo en el que el hijo de Gutiérrez Gutiérrez, Juan Guillermo Gutiérrez Strauss, tendría mucho que ver. Gutiérrez Strauss, ex Secretario General del Partido de Avanzada Nacional (PAN), ex candidato presidencial por dicha organización para las elecciones generals de 2011, y con fuertes nexos a Rodríguez en el pasado, está marcado por su condena por fraude en Canadá y con un historial documentado de desvío de fondos corporativos hacia campañas políticas guatemaltecas.
La confirmación de Rodríguez deberá contemplar ese pasado como abogado y directivo del grupo corporativo de la familia de Arturo Gutiérrez, y las críticas del hoy embajador nominado hacia la hoy extinta CICIG, expuestas en la audiencia ante el Senado, relacionada a supuestas violaciones de la soberanía que fue la causa expuesta por el entonces gobierno de Jimmy Morales Cabrera (enero 2016 -enero 2020) y el Frente de Convergencia Nacional (FCN)-Nación, para cesar las actividades de dicha comisión en Guatemala.
Esas críticas de Rodríguez parecen devenir del hecho que él fue partícipe en la presentación del primer caso que se dio ante la CICIG en 2008, lo cual Rodríguez lo comunicó durante la audiencia. Se trata del caso conocido como “Actos de Impunidad y Corrupción en Caso de Grandes Evasores Fiscales”, promovido por Juan Arturo Gutiérrez Gutiérrez, por medio de un memorial que presentó una denuncia interpuesta por Juan Guillermo Gutiérrez Strauss el 13 de enero de 2008 ante la CICIG, en la que hizo una acusación formal en contra de sus primos, Juan Luis Bosch Gutiérrez y Dionisio Gutiérrez Mayorga, a quienes acusó de defraudación de impuestos, evasión fiscal y robo del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
El caso y la participación de Rodríguez quedó documentado en una resolución judicial expuesta públicamente en 2023, y la supuesta falta de acción de la CICIG en ese caso, sería la raíz de las críticas.
Los nexos empresariales del embajador nominado
Los vínculos de Rodríguez con la familia de Arturo Gutiérrez, si bien parecen estrictamente profesionales, los registros corporativos del Estado de Florida y el extenso testimonio judicial canadiense, revelan un papel mucho más profundo: el de directivo y administrador de activos del grupo corporativo desde hace varios años.
● Xela Enterprises Ltd. En declaraciones juradas ante el Tribunal Superior de Justicia de Ontario, Juan Guillermo Gutiérrez Strauss testificó que Juan José Rodríguez fue directivo de Xela Enterprises entre 2012 y 2016. Este es precisamente el período durante el cual se descubrió que la empresa estaba defraudando a los accionistas, y cuando Gutiérrez Strauss se postulaba a la Presidencia de Guatemala en las elecciones generales de 2011, postulado por el PAN, del cual fue su Secretario General entre 2008 y 2016. En un documento legal se estableció que Gutiérrez Strauss adeudaba a Carey Rodríguez LLP —el bufete de abogados de Juan José Rodríguez— más de US$ 800 mil por servicios prestados y, en documentos previos, Gutiérrez Strauss lo había reconocido.
Rodríguez se desempeñó como gerente único o presidente de varias entidades vinculadas a la familia Gutiérrez, a menudo “ocupando” los cargos antes de transferir el control a la familia.
- Greenpack LLC. Rodríguez fue el gerente único entre 2012 y 2015, antes de ceder el control al hijo de Guillermo Strauss, Juan Andrés Gutiérrez Johannessen, hasta su disolución en 2021.
- Prepared Food Services Inc. Rodríguez ejerció como presidente entre 2010 y 2011, y posteriormente como secretario corporativo. Por su parte, Gutiérrez Strauss asumió la presidencia desde 2011 hasta la disolución de la entidad en 2020, mientras que su hijo fungió como director desde 2012 hasta dicha disolución.
- Excel Fresh Produce Inc. Rodríguez ocupó el cargo de presidente de 2010 a 2011, antes de ser reemplazado por la familia Gutiérrez, con Gutiérrez Strauss y Gutiérrez Johannessen como directores. Otros miembros del Consejo de Administración eran también ejecutivos de Xela Enterprises: Calvin Shields y Mark Korol, tal como se desprende de la demanda Margarita Gutierrez v. Xela Enterprises presentada en Canadá.
A esto se agrega que Ethan Bryce Rodríguez, hijo del ahora embajador nominado y abogado en el bufete de su padre, dirige actualmente la entidad Guatemala Prosperity Alliance, Inc., junto con el Alcalde de Miami. Eric Díaz-Padrón. La empresa está registrada en la dirección de Carey Rodríguez. Esto sugiere un esfuerzo continuo por influir en la política guatemalteca desde Florida; esfuerzos que Rodríguez, como embajador nominado, estaría en una posición privilegiada para favorecer.
Otros vínculos
Juan Guillermo Gutiérrez Strauss, a quien Rodríguez sirvió por años, no es un empresario convencional; ha desafiado abiertamente al poder judicial canadiense:
1. Fraude de US$ 5 millones. Gutiérrez Strauss fue declarado responsable de defraudar a los accionistas de la cadena de restaurantes Arturo’s. Investigaciones detalladas sobre las transacciones objeto de revisión, revelaron que Juan Guillermo estaba transfiriendo activos a fideicomisos extraterritoriales y que se utilizaron bienes familiares para financiar sus ambiciones políticas.
2. Orden de arresto y pena de prisión en 2022. El Tribunal Superior de Ontario ordenó la detención de Gutiérrez Strauss por “incumplir maliciosamente” las órdenes judiciales. Cumplió una pena de 30 días de prisión por desacato.
3. Instrumentalización de los tribunales de Estados Unidos. Bajo el liderazgo de Rodríguez, la firma intentó recurrir a la Ley RICO en Florida para arrastrar una disputa familiar privada al sistema federal estadounidense. Esto fue percibido ampliamente como un intento de instrumentalizar el poder judicial de Estados Unidos para obtener ventaja en una lucha por el poder en Guatemala.
La disputa legal entre dos grupos de poder en Guatemala, vinculados a líneas del grupo familiar Gutiérrez-Bosch, también fue retratada en el libro “La guayaba tiene dueño”, del ex Presidente de la República, Jorge Serrano Elías, prófugo desde el llamado “Autogolpe” de 1993, y refugiado en Panamá para evitar su extradición.
En algunas páginas se expone la férrea defensa que hace Rodríguez de sus empleadores contra el grupo familiar demandado, propietario de lo que hoy se conoce como Corporación Multi Inversiones (CMI).

Imagen: Páginas del libro “La guayaba tiene dueño”, de Jorge Serrano Elías.

